La historia de la música está llena de revoluciones gracias a una incontable cantidad de genios que innovaron con nuevos instrumentos y nuevos estilos musicales, yendo a contracorriente de las tendencias de la época y generando nuevas tendencias. Curiosamente, en los últimos años las mayores revoluciones dentro de la música no vienen tanto de la mano de los músicos como de la tecnología. El walkman y el discman marcaron en su momento una revolución en cuanto a la forma de consumir música, permitiendonos escuchar música en cualquier lugar y en cualquier momento. Posteriormente el mp3 acercó la música a la era digital y, ya con el mp3 bajo “la manga”, el iPod arrasó y se convirtió en el “dispensador musical” por excelencia. Siguiendo la revolución del iPod, iTunes marcó otra revolución al transladar el mercado discográfico de un panorama más trandicional, con ventas físicas de productos a un marketplace ubícuo y digital. Y es que en el fondo estos avances tecnológicos han conseguido revolucionar la música porque se han convertido en la herramienta que permite cambiar los hábitos sociales, tanto de los consumidores como de los generadores de los contenidos.Hay ciertas críticas a Spotify, algunas en la línea de comparar este servicio con Last.fm. Para mi son dos servicios muy distintos y complementarios. Last.fm se encarga de generar nuestro perfil musical, mientras que Spotify es nuestro “jukebox” ubicuo que sirve como alimento básico de Last.fm. Me encanta Last.fm, pero prácticamente ha llegado a donde puede llegar, hace todo o casi todo lo que se espera de él, mientras que Spotify es apenas un bebé y puede avanzar en múltiples direcciones, de hecho tiene mucho sentido que en un futuro cercano Spotify nos ofrezca música en función de nuestro perfil de Last.fm, algo realmente simple de hacer.
Sin embargo, la mayor revolución vendrá de la llegada de Spotify al iPhone (o iPod Touch) que, esperemos, ocurra pronto. El poder consumir ya no solo lo que queremos ni cuándo queramos, si no desde donde queramos, será algo totalmente rompedor: escuchar música ofrecida por Spotify mientras estamos en el gimnasio, o conectar el iPhone a unos altavoces en una fiesta y poder escuchar lo que se quiera.
Y quizás no sea Spotify quién triunfe al final en esta carrera. Pero, como poco, habrá sembrado las bases del consumo de música en un futuro cercano.
P.D: A mi no me hizo falta invitación para darme de alta, basta con acceder directamente a la página de registro de Spotify (enlazada aquí), en lugar de acceder a través de su web.



Yorke58
3 years ago
Si aun te quedan invitaciones podrias enviarme una ?
Gracias de antemano.
yorke58@gmail.com
Raúl Ordóñez
3 years ago
Totalmente de acuerdo contigo. La caña de programa. A ver si sacan pronto app para iPhone/ipod
JoSeK
3 years ago
Yorke, si entras en este enlace (https://www.spotify.com/en/get-started/) no te hace falta invitación
Raúl, estoy casi seguro que deben de andar trabajando en ello, de hecho ya se leen bastantes rumores por la red
Jordi Bufí
3 years ago
Hasta que no salga la versión en Linux no podré probarlo… no tengo ganas de liarme con Wine.
Javier
3 years ago
eso, una invitación, porfa, que les he dado mi e-mail hace una semana pero no responden
Farándula
3 years ago
Oye, pues eso de personalizarlo en función del perfil en lastfm (al que no le acabo de pillar el tranquillo, la verdad, no me molan nada los temas de 30 segundos cuando lo que quiero es descubrir nuevos grupos) me parece una idea cojonuda (propón, propón, a ver si cae)
JoSeK
3 years ago
Jordi, es una putadilla que las versiones para Linux acaben saliendo casi siempre las últimas. Yo como ando usando Mac (salvo para los servidores), me he librado
Farándula, yo lo dejo propuesto, la cosa es que me quieran escuchar
La verdad que la unión de ambas herramientas tendría mucho sentido.
david
3 years ago
Mooola! De algunos grupos tiene muy pocas canciones pero es muy chulo!
gracias por el descubrimiento Corti.